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Sin cirugias ni procedimientos invasivos, Ladislao Calderon cura a los enfermos de angina de pecho y otros males cardiacos, desahuciados por la ciencia medica. || Pruebas medicas confirman efectividad de asombroso tratamiento de investigador peruano. ||

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Testimonio de algunos de nuestros Pacientes:

 

German Gildemeister

Jorge Luis Muñoz Zevallos

Alejandro Yaipen Capuñay

Edy Eugenio Sanchez Berrios

Alberto Porta Valverde

Aurora Gladys Chavez

Olga Marina Ramirez

 


 

ME SALVO LA VIDA

gildem1Nueve años después de ser operado del corazón, German Gildemeister volvió a sentir los síntomas clásicos de la angina de pecho. Los exámenes médicos confirmaron sus temores y a sus 79 años, no existía la posibilidad de una nueva intervención que salvara su vida. Estaba prácticamente desahuciado. Sin embargo, se cruzó en su camino el sr. Ladislao Calderón investigador científico quien, con un compuesto de yerbas de nuestra Amazonía, curó el corazón de Gildemeister.

Este es su testimonio: El 03 de mayo de 1995, el señor German Gildemeister Vidal fue operado del corazón; colocándosele tres by pases. Durante algún tiempo, todo marcho bien; pero luego Gildemeister comenzó a sentirse tan mal como antes de la intervención quirúrgica «Caminaba dos o tres cuadras y tenía que pararme porque sentía un fuerte dolor en el pecho», recuerda.

Regresó al hospital para hacerse un chequeo, en febrero del 2004. El diagnóstico de los médicos fue angina de pecho, arritmia ventricular compleja y bloqueo de la rama derecha. El pronóstico, teniendo en cuenta que Gildemeister ya tenía 79 años de edad, era malo. «Conocí al señor Calderón en el 2003. Cuando mi situación cardiaca empeoró, comencé a seguir el tratamiento que me indicó», recuerda Gildemeister.

El tratamiento, basado en la administración por vía oral de un preparado de yerbas de nuestra Amazonia y de la costa, duró tres meses. «A los quince días, noté una franca mejoría y, antes del mes de iniciado el tratamiento, podía caminar normalmente, sin cansancio y sin dolor», afirma Gildemeister. «Sentí más confianza en el tratamiento de Calderón, porque no me suspendió la medicación que me daban en el Seguro. No eran tratamientos antagónicos. Y, desde que comencé a tomar los remedios de Calderón, se me fueron los malestares.

Me sentí como cuando recién salí de la sala de operaciones del Hospital Rebagliati, diez años atrás», recuerda. Gildemeister, quien actualmente está cerca de cumplir los 81 años, se encuentra sano «Me siento bien, no tengo ningún problema. Camino 3 kilómetros al día sin ningún esfuerzo», nos dice el señor Gildemeister, quien sigue haciéndose sus chequeos del corazón en el Seguro, donde los doctores están sorprendidos de su recuperación. «El señor Calderón es un hombre bastante acertado.

Él es mi salvador, porque me estaba sintiendo muy mal y con su tratamiento me sané. Le estoy muy agradecido», nos dice el señor Gildemeister, quien después de dos años y medio de haber llevado el tratamiento del señor Calderón le hicieron un eco-cardiograma donde su corazón y sus arterias funcionaban a un 99% comprobando de esta manera que había sido curado totalmente.

 

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YO ERA INCREDULO

poli1Tres años atrás, el señor Jorge Luis Muñoz Zevallos, de 46 años de edad, sufría de arritmia cardiaca y adormecimiento del brazo izquierdo. Pese a su desconfianza inicial, siguió el tratamiento del señor Calderón y hoy se siente curado.

La enfermedad cardiaca de JLMS, un policía en actividad, fue diagnosticada en el Hospital de la Solidaridad. «Me recetaron unas pastillas, pero al tomarlas sentía mareos y dolor de cabeza, además de otros efectos secundarios», recuerda.

Estas molestias lo llevaron a descontinuar el tratamiento médico. Un día, vio en un kiosco una revista con información sobre el señor Calderón y su milagroso tratamiento para el corazón.

«Yo dudaba, porque hay tantas personas que engañan», recuerda. Pese a ello, se decidió a llamar a Calderón por teléfono y concertó una cita.

«Al conversar con él, el señor Calderón comenzó a ganarse mi confianza; más aún cuando me aseguró que lo principal era que yo me sanara, antes que el aspecto económico del tratamiento», recuerda.

Durante tres meses, nuestro entrevistado se puso en tratamiento, tomando las hierbas que le daba el señor Calderón. «La primera semana, no sentí nada, pero al cabo de ese tiempo, desapareció el adormecimiento del brazo. Eso me dio fuerzas para continuar», nos dice.

En la segunda semana de tratamiento, desapareció la opresión en el pecho y, al cabo de tres semanas, desaparecieron totalmente los síntomas de la arritmia. «Ahora no tengo los malestares que me aquejaron durante tres años, la arritmia ha desaparecido y doy fe y testimonio de ellos», dice JLMS, quien reconoció que Calderón es un hombre que busca, ante todo, curar al ser humano, «y no aprovecharse, como otros».

Nuestro entrevistado ha retomado sus actividades en la Policía, además de sus labores como dirigente deportivo. «Con la medicina del señor Calderón me siento mejor, ya no tengo malestar ni desgano; puedo caminar bien y he comenzado a hacer una rutina de ejercicios», asegura.

«Pido que las personas que están enfermas, como yo lo estuve, tengan confianza en el tratamiento del señor Calderón. Quizá tengan dudas o crean que es un engaño, como yo pensé en un comienzo. Pero finalmente, son los resultados los que le dan la razón», dice.

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NO SUFRAN LO QUE YO SUFRI

El testimonio de Alejandro Yaipen Capuñay es particularmente dramático. Operado del corazón dos veces en menos de un año, entre 2001 y 2002, Yaipen fue hospitalizado de emergencia en mayo del 2006. El diagnóstico, al igual que los anteriores: taponamiento de una arteria del corazón.

A finales del año 2001. Alejandro Yaipen acudió al hospital para hacerse un chequeo minucioso sentía mucho cansancio después de caminar una o dos cuadras y le faltaba el aire. Yaipen creía que podría tratarse de una enfermedad pulmonar, pues fumaba varias cajetillas de cigarrillos al día. En medio de los análisis, Yaipen se desmayó. Despertó en Cuidados Intensivos, donde le informaron que había sufrido un infarto cardiaco que era necesario operarlo.

Luego de la intervención quirúrgica, donde le practicaron varios by pass, Alejandro Yaipen sintió que algo no marchaba bien. Pese a que se esforzaba en la rehabilitación, el cansancio no cedía.
Finalmente, nueve meses después de la cirugía, le practicaron una prueba de esfuerzo, que arrojó como resultado el taponamiento de una arteria del corazón.

«El doctor que me operó la primera vez, me explico que se había taponado una de las arterias y que me iban a hacer otro puente para que ingresara más sangre al corazón y pudiera mejorar», recuerda.

Sin embargo, el resultado de la segunda intervención no fue mejor que la primera. Yaipen continuó sintiendo fatiga y falta de aire al caminar. En mayo del 2006, Yaipen fue internado de emergencia en un hospital del Callao, donde le diagnosticaron obstrucción de una arteria coronaria. Una nueva cirugía era prácticamente imposible para este hombre de 62 años. «Mi hija vio una revista, donde informaban sobre el tratamiento del señor Calderón, y me pidió que fuera a verlo», recuerda Yaipen.

Al comienzo, No creía que las hierbas y remedios naturales que me daba el señor Calderón me iban a curar. Sin embargo, luego de tres meses de tratamiento, los síntomas de mi enfermedad prácticamente habian desaparecido; luego me tomaron un eco-cardigrama y una prueba de esfuerzo, el doctor se quedo muy sorprendido del buen funcionamiento de mi corazón y mis arterias, con lo cual se comprobó que ya estaba curado.

«Ahora camino sin sentir dolor, ahogo ni otra molestia. Hago ejercicios, troto, y cumplo con mis actividades laborales, que demandan esfuerzo constante, sin sentir molestias. Incluso, en una fiesta bailé un Huaylas sin ningún problema», dice Yaipen «Espero que mi testimonio ayude a otras personas a no padecer como yo. Sólo quien ha padecido una operación sabe el trauma que se sufre. Muchas personas quizá desconocen el tratamiento del señor Calderón. Espero que este testimonio pueda servirles para que se curen y no sufran el trauma de una operación», dice Yaipen quien, añade sonriendo: «las hierbas y los remedios naturales sí han hecho efecto en mi».

 

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ESTOY CURADO

Sr. Edy Eugenio Sanchez Berrios.

En el año 1991 se me presentó un problema al miocardio, me llevaron a la clínica donde me subministraron unas pastillas para bajar la presión causando que se me bajara demasiado, me tuvieron que internar  por un lapso de 9 días. Detectaron que tenía una arteria auxiliar obstruida, con el tiempo se me fue agravando, actualmente tengo 3 bypass. En febrero del 2006 fue la última operación que me realizaron pero en octubre del mismo año regresaron los malestares, tenía mareos, veía nublado, me agitaba con facilidad  y me dolía el pecho, tenía que estar tomando una pastilla “Isorvide” para que me calmara el dolor. Ahora con el tratamiento del Sr. Calderón he dejado de tomar tanto medicamento y en 3 meses me ha logrado curar, incluso me acabo de hacer una “prueba de esfuerzo” y salió negativo, ello prueba que estoy curado.

 

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ME SIENTO SORPRENDIDO DE MI CURACIÓN

Sr. Alberto Porta Valverde.

Cuando me diagnosticaron Hipertensión Arterial me recetaron “Enalapril”, pero continuaba teniendo constantes mareos, por este motivo me hicieron una “prueba de esfuerzo” la cual salió positivo; poco después comence a sentir un fuerte dolor al pecho por lo cual tenía que tomar “Isolvide”.  Hasta que me enteré de la maravillosa curación que hace el  Sr. Calderón y en diciembre del 2006 comencé el tratamiento y puedo decir que todos los malestares, dolores al pecho y mareos han desaparecido completamente, me siento sorprendido de mi curación, que tomo apenas 3 meses.
Luego me volví a hacer una "prueba de esfuerzo" y esta vez salio negativa, con lo cual comprobé que me habia curado totalmente.

 

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EN EL HOSPITAL NUNCA ME LOGRARON CURAR

Sra. Aurora Gladys Chávez.

Tiempo atrás me saqué una radiografía pensando que tenía pulmonía y en las placas salió que tenía el corazón muy grande, me mandaron a la Universidad Peruana “Cayetano Heredia” en donde me sacaron un ecocardiograma que arrojó los siguientes resultados:

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  • Hipertrofia concéntrica severa del ventrículo izquierdo.
  • Dilatación moderada de la aurícula izquierda y severa del ventrículo izquierdo.
  • Disfunción sistólica leve del ventrículo izquierdo.
  • Hipokinesia septal severa y anterior moderada.
  • Disfunción diastólica del ventrículo izquierdo tipo II.
  • Insuficiencia tricuspidea leve.
  • Efusión pericardica laminar.
  • Cardiomegalia.

Los médicos me dasauciaron y la única manera que podian curarme era con un trasplante de corazón, yo no podía respirar bien, me dolía el pecho, al caminar me ahogaba al cabo de unos pasos, los dolores en las rodillas eran muy intensos y tenía mareos constantemente.

Gracias al tratamiento del Sr. Calderón he podido superar mi mal, con este tratamiento y ya me siento bien, camino, como, duermo y hago mi vida normal; lo que en el hospital nunca me curaron, con el Sr. Calderón lo he conseguido.

 

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TENIA MIS DUDAS PERO AHORA DOY FE DEL TRATAMIENTO

Sra. Olga Marina Ramírez.

Hace 19 años me hicieron una histerectomía y luego se me presentó una  arritmia, una taquicardia y una bramicardia, por lo que tenía que tomar pastillas con las cuales me mejoraba un poco pero no desaparecía mi enfermedad. Me mandaron un electrocardiograma y sentía mucho cansancio, nervios, mareos y no podía dormir. Llamé para sacar cita con el Sr. Calderón y agradezco a Dios pues con el tratamiento  que seguí ahora me siento bien.

Como es normal al comienzo tenía mis dudas pero ahora doy fe que el tratamiento del Sr. Calderón me ha curado y espero que siga curando  a más personas como yo.

 

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